Como es sabido, Descartes estableció como “primer principio de la filosofía” esta verdad: “pienso, luego existo”. De ahí dedujo que “el yo es el alma”, que “el alma es una substancia cuya esencia es pensar” y que no necesita del cuerpo para existir. Ésta es la base del dualismo cartesiano. Las consecuencias de esta postura son…
Viajamos por la vida cargados de un pesado equipaje; el exceso invade nuestra existencia, y lo que en un principio es un ligero peso termina convirtiéndose en una carga que nos encorva sin permitirnos disfrutar de la vida. Saturados y acelerados, al final, nuestro día a día se convierte en una carrera desenfrenada y sin ninguna meta. En nuestro viaje diario…
El nombre es nuestra tarjeta de presentación. Nos singulariza aunque, a veces, en demasía. Lo que para unos es motivo de orgullo, parte esencial de su ser, incluso un fragmento de su propia alma, para otros es una pesada carga difícil de llevar y dura de soportar. Lo que nos distingue de la masa, lo que nos individualiza, puede acabar por…
Según Gurdjieff, los seres humanos, con sólo raras excepciones, vivimos en un estado análogo al del sueño. Aunque nos sentimos despiertos y en control de nuestras acciones, en realidad sucede lo contrario. Las situaciones e incidentes que nos ocurren son efecto de una multitud de causas, y actuamos como si fuésemos robots.
¿Qué lugar ocupa el hombre en el mundo? Sin duda que el hombre es el “sentido” de la historia, puesto que es él quien la crea. Pero, ¿cuál es su puesto en el mundo-naturaleza, dado que esta última existe independientemente del hombre y, a su vez, el hombre no parece ser sino una cosa más? La pregunta es mucho más urgente si el finalismo de la naturaleza se…
En general, somos timoratos, melindrosos, cuitados. No es preciso que nos castiguemos subrayándolo. Pero sí es fructífero reconocer que vivimos amedrentados y temerosos. No digo sólo atemorizados más o menos comprensiblemente ante los avatares de un mundo difícil, sino arrugados, plegados, encerrados en una tibieza y medianía que…
Realmente resulta maravillosa la infinita complejidad y perfección del lenguaje humano. La palabra es quizá lo que mejor define al hombre. ¿Cómo hemos aprendido a hablar? ¿En qué se basa nuestra posibilidad del lenguaje hablado? Por supuesto, en la superior complejidad del cerebro humano. Pero no deja de ser extraña la rapidez y la perfección con que el…