James volvía a la academia con unos amigos después de una fiesta cuando se entabló una pelea. Sutton fue derribado al suelo. Ebrio y airado, amenazó con matar a sus compañeros y entró en el cuartel para coger su arma. Esto le supuso el arresto, durante el cual forcejeó con los centinelas y ofuscado al parecer se disparó a sí mismo suicidándose.
Cuenta la leyenda que Alejandro fue víctima de sus propias intrigas. El Papa, después de promulgar un edicto en el que reclamaba para la Santa Sede las propiedades de los cardenales fallecidos, planeó matar a un cardenal para quedarse con su fortuna. Así, Alejandro y su malvado hijo César se hicieron invitar a cenar a casa de la víctima elegida.
Ocurrió durante una calurosa y opresiva noche de julio de 1918. En la frontera italiana cercana a la aldea de Fossalta, el oscuro cielo sin luna se iluminaba por momentos con los estallidos intermitentes de las luces del fuego enemigo. Agazapado en una trinchera, Ernest Hemingway, un joven oficial enrolado en el Cuerpo de Ambulancias del Ejército…