James volvía a la academia con unos amigos después de una fiesta cuando se entabló una pelea. Sutton fue derribado al suelo. Ebrio y airado, amenazó con matar a sus compañeros y entró en el cuartel para coger su arma. Esto le supuso el arresto, durante el cual forcejeó con los centinelas y ofuscado al parecer se disparó a sí mismo suicidándose.
Se manifiesta arrojando tierra, haciendo volar objetos por los aires, generando aromas extraños y desagradables en el ambiente, ruidos estruendosos, con luces inexplicables y, en ocasiones, con apariciones fantasmales. La experiencia suele tener un comienzo abrupto, y el incidente puede alargarse en el tiempo desde horas a incluso años. Es el fenómeno poltergeist.
Las historias de fantasmas son un elemento básico en las culturas de todo el mundo, pero en ningún lugar son más numerosos, más queridos o más odiados que en Japón. Decididos y apasionados, los fantasmas japoneses vuelven a la tierra con intenciones malévolas, normalmente para vengarse de los que han sido injustos con ellos en vida.