La “actitud científica” no es una actitud espontánea. El “modo de ver” el mundo del científico no coincide con el modo de ver vulgar o corriente (incluso del mismo científico). La mesa sobre la que reposa un libro cualquiera parece dura, sólida y compacta: no hay manera de verla o sentirla de otro modo; pero la ciencia la “ve” muy diferentemente.
Realmente resulta maravillosa la infinita complejidad y perfección del lenguaje humano. La palabra es quizá lo que mejor define al hombre. ¿Cómo hemos aprendido a hablar? ¿En qué se basa nuestra posibilidad del lenguaje hablado? Por supuesto, en la superior complejidad del cerebro humano. Pero no deja de ser extraña la rapidez y la perfección con que el…